Panorama electoral 2015: Cuenta regresiva en Carlos Paz
Panorama electoral 2015: Cuenta regresiva
Con el mundial de cortina, el escenario político local comienza a dar sus primeros pasos hacia la conformación definitiva de una lista que verá coronarse con el candidato a Intendente.
A un año de las elecciones, los partidos políticos se preparan para lo que será una dura contienda en pos de administrar el Palacio 16 de Julio. Pretensión que pese al margen a favor del oficialismo en base a los primeros sondeos, tampoco le es indiferente.El primero en zambullirse, al menos formalmente designado, es el empresario Mario Sansone de Participación y Cambio. Mismo que logró una muy buena posición en las últimas elecciones a Defensor del Pueblo, aún cuando las distancias con el radical Alejandro Luchessi rondaran los 13 puntos. De todos modos, los resultados de ese desembarco lo ubicaron como un referente atractivo y se sabe que el sello que lleva adelante Raúl Bonadero no fue el único en acercarle la invitación.
Los otros partidos, en cambio, se mantienen tímidos en sus expresiones a la hora de definir la propuesta; incluso algunos prevén llevar a internas a los aspirantes en caso de no lograr consenso.
Por el lado de Unión por Córdoba, si las intenciones del concejal Adrián Lizarriturri son de continuar con la banca que hoy representa, deberá para ello esperar al menos cuatro años. Esto en razón de que cursa su segundo período y la Carta Orgánica establece solo una reelección de manera consecutiva.
Sobre si ello le dará privilegios para encabezar la lista, «depende», dice la presidenta del circuito local Mariana Caserio. «Creo que Adrián ha demostrado muchísimas condiciones y él por supuesto va a estar en la carrera a Intendente, pero son decisiones que vamos a tomar más adelante».
Y agrega: «Nos parece un poco prematuro hablar de nombres pero hay muchos compañeros que tienen aspiraciones y llegado su momento se va a definir quién es el mejor candidato que exprese todo lo que el partido quiere proponerle a la sociedad de Carlos Paz. Ya tenemos casi todas las áreas funcionando con profesionales y estamos elaborando una plataforma de gobierno que va a ser innovadora».
Otro de los nombres que resuena dentro del PJ es el de Cristian Gómez, integrante del ala renovadora que acompañó en la fórmula de las PASO al exintendente sanfrancisqueño Martín Llaryora. Si bien los resultados no fueron suficientes para que figure en la lista de plausibles diputados, sirvieron en conjunto para lograr por primera vez una minoría dentro de la interna justicialista.
Y si de partidos más jóvenes se trata, el PRO parece configurarse como una buena y deseable alternativa (a juzgar por las últimas elecciones nacionales y su correlato local con el 21,34 por ciento de los votos, segundo después de la UCR). La fórmula de este frente que lleva como líder al empresario Mauricio Macri estaría más centrado en los desempeños personales que en los políticos. Tal vez acusando una falta de estructura que permita la maduración del postulante, la estrategia que mejor le funcionó al partido fue la de incluir personas muy bien referenciadas en sus ámbitos profesionales y desligadas hasta ahora de la militancia (la incursión del ahora diputado Héctor «La Coneja» Baldassi, por ejemplo).
En Carlos Paz, el PRO podría llevar a las urnas al empresario automotor Marcelo Cuevas, quien ya hizo públicas sus aspiraciones y trabaja actualmente en la conformación de un equipo.
Internas sí, internas no
Lo que en principio sonaba como rumor, con la visita del líder del Frente Renovador a la ciudad quedó claro, al menos de cara a los mass media: la intención del comerciante devenido en político, Leonardo Mangoldt, es pelear por la titularidad de la lista que Sergio Massa podría sumar al cuarto oscuro carlospacense.
Recordando su incursión partidaria con sello propio, más cerca de Olga Riutort en las legislativas, ahora disputaría con Ezequiel Quevedo el orden de candidatura. Ello en base a «los aciertos» y «errores» del gobierno de la ciudad bonaerense de El Tigre; que, de acuerdo con los referentes, se convertiría en el modelo a imitar.
Igual de proclives al consenso se pronunciaron los militantes de la Unión Cívica Radical, uno de cuyos líderes, el exintendente Carlos Felpeto, no encontraría una oposición organizada puertas adentro del centenario partido con la por ahora suspensión de los afiliados «avilesistas».
Así lo dejó en claro el presidente del comité de circuito local Elpidio González Daniel Velázquez, otro nombre que coquetea por un puesto de resonancia en las boletas.
El partido gobernante tampoco acudiría a internas: a Esteban Avilés le quedan «balas en la cartuchera» y una imagen positiva de cara a los sondeos que ya empezaron a circular. Y aunque no se hable oficialmente de una reelección, nadie se atreve a negarlo. Lo que sí, habrá que ver con cuántas fuerzas de las primigenias cuenta el actual mandatario y cuáles sumará.
Su pública cercanía con primeras figuras del kirchnerismo, como el aspirante a presidente Sergio Urribarri o el ministro de Turismo de la Nación Enrique Meyer, podría ser indicador de una «tendenciosa» movida de tablero. Más considerando que el Frente para la Victoria se ha mostrado renuente a presentar candidatos propios después de los «números en rojo» de Alejando Eguiguren en los últimos comicios.
En este contexto, vale recordar que los esfuerzos nacionales en aras de erigir el Frente Unen no fueron bastos en Carlos Paz, quedando totalmente descartada la alianza juecismo-radicalismo desde un principio. Siendo el último quien profundizara en «la imposibilidad de convenir acuerdo alguno con el Frente Cívico, cuyo representante es Walter Gispert, habida cuenta de que su proceder político a través de los años lo definen como un verdadero tránsfuga».
Lo que en principio sonaba como rumor, con la visita del líder del Frente Renovador a la ciudad quedó claro, al menos de cara a los mass media: la intención del comerciante devenido en político, Leonardo Mangoldt, es pelear por la titularidad de la lista que Sergio Massa podría sumar al cuarto oscuro carlospacense.
Recordando su incursión partidaria con sello propio, más cerca de Olga Riutort en las legislativas, ahora disputaría con Ezequiel Quevedo el orden de candidatura. Ello en base a «los aciertos» y «errores» del gobierno de la ciudad bonaerense de El Tigre; que, de acuerdo con los referentes, se convertiría en el modelo a imitar.
Igual de proclives al consenso se pronunciaron los militantes de la Unión Cívica Radical, uno de cuyos líderes, el exintendente Carlos Felpeto, no encontraría una oposición organizada puertas adentro del centenario partido con la por ahora suspensión de los afiliados «avilesistas».
Así lo dejó en claro el presidente del comité de circuito local Elpidio González Daniel Velázquez, otro nombre que coquetea por un puesto de resonancia en las boletas.
El partido gobernante tampoco acudiría a internas: a Esteban Avilés le quedan «balas en la cartuchera» y una imagen positiva de cara a los sondeos que ya empezaron a circular. Y aunque no se hable oficialmente de una reelección, nadie se atreve a negarlo. Lo que sí, habrá que ver con cuántas fuerzas de las primigenias cuenta el actual mandatario y cuáles sumará.
Su pública cercanía con primeras figuras del kirchnerismo, como el aspirante a presidente Sergio Urribarri o el ministro de Turismo de la Nación Enrique Meyer, podría ser indicador de una «tendenciosa» movida de tablero. Más considerando que el Frente para la Victoria se ha mostrado renuente a presentar candidatos propios después de los «números en rojo» de Alejando Eguiguren en los últimos comicios.
En este contexto, vale recordar que los esfuerzos nacionales en aras de erigir el Frente Unen no fueron bastos en Carlos Paz, quedando totalmente descartada la alianza juecismo-radicalismo desde un principio. Siendo el último quien profundizara en «la imposibilidad de convenir acuerdo alguno con el Frente Cívico, cuyo representante es Walter Gispert, habida cuenta de que su proceder político a través de los años lo definen como un verdadero tránsfuga».
El de afuera no es de palo
La dinámica de los partidos políticos tradicionales en relación a la aparición de otros sellos más descontracturados, obliga a estos a repensar sus estrategias y a ubicar a los mejores en función de las intenciones de voto que sugieren los sondeos de opinión.
Capítulo aparte merecen dichos estudios, muchos de los cuales han sabido arrojar errores groseros en sus resultados por la simple razón de carecer de representatividad o por haber estado manipulados para generar una percepción distinta a la real (al menos en el plano mediático).
Ahora bien, si antes el candidato debía surgir de las entrañas mismas del partido, hoy por hoy «todo es posible». «Nosotros en política nunca decimos que no, pero tenemos muchos compañeros que están muy posicionados, y creemos que va a salir de nuestro esquema», dice Caserio.
El radicalismo tampoco evade la pregunta y hasta se atreve a anticipar que podría incluir «nombres nuevos» y ajenos a su circuito.
Participación y Cambio en eso es contundente: «(Sansone) no es afiliado al partido y ni se va a afiliar, se mantiene en total independencia como deberían ser todas las candidaturas; acepta los principios del partido y él los representa. Una de las condiciones es la no aceptación en el caso de un triunfo electoral, de reelección para el 2019», dice Bonadero.
Quien no da un paso al costado es Víctor Curvino. «Abierto al diálogo y los acuerdos políticos», sin embargo, no acepta que su partido lleve un nombre distinto al suyo y recela a los «aliados» que lo acompañarán en base a la experiencia. El concejal Marcelo Sargiotto se distanció de Desarrollo y Transparencia a poco de asumir como representante de la tercera fuerza en orden al porcentaje electoral obtenido.
La dinámica de los partidos políticos tradicionales en relación a la aparición de otros sellos más descontracturados, obliga a estos a repensar sus estrategias y a ubicar a los mejores en función de las intenciones de voto que sugieren los sondeos de opinión.
Capítulo aparte merecen dichos estudios, muchos de los cuales han sabido arrojar errores groseros en sus resultados por la simple razón de carecer de representatividad o por haber estado manipulados para generar una percepción distinta a la real (al menos en el plano mediático).
Ahora bien, si antes el candidato debía surgir de las entrañas mismas del partido, hoy por hoy «todo es posible». «Nosotros en política nunca decimos que no, pero tenemos muchos compañeros que están muy posicionados, y creemos que va a salir de nuestro esquema», dice Caserio.
El radicalismo tampoco evade la pregunta y hasta se atreve a anticipar que podría incluir «nombres nuevos» y ajenos a su circuito.
Participación y Cambio en eso es contundente: «(Sansone) no es afiliado al partido y ni se va a afiliar, se mantiene en total independencia como deberían ser todas las candidaturas; acepta los principios del partido y él los representa. Una de las condiciones es la no aceptación en el caso de un triunfo electoral, de reelección para el 2019», dice Bonadero.
Quien no da un paso al costado es Víctor Curvino. «Abierto al diálogo y los acuerdos políticos», sin embargo, no acepta que su partido lleve un nombre distinto al suyo y recela a los «aliados» que lo acompañarán en base a la experiencia. El concejal Marcelo Sargiotto se distanció de Desarrollo y Transparencia a poco de asumir como representante de la tercera fuerza en orden al porcentaje electoral obtenido.
¿Representantes del pueblo?
A diferencia de Río Cuarto, por ejemplo, cuyo postulante a Jefe de Gobierno también lo habilita como primer concejal, nuestra Carta Orgánicaestipula textualmente que «no pueden ser miembros del Concejo de Representantes los candidatos a Intendente u otro cargo electivo municipal, provincial y/o nacional en el mismo acto electoral».
Teóricamente, dicho artículo ha sido causal de largas discusiones. Mientras que para algunos le quita espacio al verdadero representante de los intereses de sus adeptos; para otros, la confianza en el partido trasciende las individualidades. No obstante, en la realidad le trajo dolores de cabeza a más de un férreo defensor.
La disputa Avilés-Felpeto vio repetirse con el desconocimiento de Marcelo Sargiotto al partido presidido por Víctor Curvino y el alejamiento entre Rubén López y Rodrigo Serna con el regreso del último a las filas de la UCR. Sin olvidar el revés sufrido dentro de Carlos Paz Unido cuando Walter Gispert dijo NO a la reforma orgánica para suprimir las elecciones a Defensor del Pueblo.
¿Obediencia debida? El debate continúa y pone en alerta a más de un candidato; mucho más si observa la vigente tendencia a formar alianzas, incluso entre fuerzas antes encontradas.
Otro dato a tener en cuenta es que para los comicios de 2015 se incorpora un nuevo legislador al cuerpo actual de once miembros por el crecimiento poblacional: «Habrá doce concejales, en este caso la mayoría tendría siete y se mantendrían los cinco de la minoría», confirmó el presidente del recinto.
A diferencia de Río Cuarto, por ejemplo, cuyo postulante a Jefe de Gobierno también lo habilita como primer concejal, nuestra Carta Orgánicaestipula textualmente que «no pueden ser miembros del Concejo de Representantes los candidatos a Intendente u otro cargo electivo municipal, provincial y/o nacional en el mismo acto electoral».
Teóricamente, dicho artículo ha sido causal de largas discusiones. Mientras que para algunos le quita espacio al verdadero representante de los intereses de sus adeptos; para otros, la confianza en el partido trasciende las individualidades. No obstante, en la realidad le trajo dolores de cabeza a más de un férreo defensor.
La disputa Avilés-Felpeto vio repetirse con el desconocimiento de Marcelo Sargiotto al partido presidido por Víctor Curvino y el alejamiento entre Rubén López y Rodrigo Serna con el regreso del último a las filas de la UCR. Sin olvidar el revés sufrido dentro de Carlos Paz Unido cuando Walter Gispert dijo NO a la reforma orgánica para suprimir las elecciones a Defensor del Pueblo.
¿Obediencia debida? El debate continúa y pone en alerta a más de un candidato; mucho más si observa la vigente tendencia a formar alianzas, incluso entre fuerzas antes encontradas.
Otro dato a tener en cuenta es que para los comicios de 2015 se incorpora un nuevo legislador al cuerpo actual de once miembros por el crecimiento poblacional: «Habrá doce concejales, en este caso la mayoría tendría siete y se mantendrían los cinco de la minoría», confirmó el presidente del recinto.
Lic. Lorena Moix
Lic. Lorena Neo Romero
Lic. Lorena Neo Romero
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